
Con estos servicios, ofrecemos a nuestros clientes la flexibilidad para externalizar algunas o todas las actividades asociadas a la última etapa del ciclo de vida de una aplicación, su mantenimiento y su evolución.
Mantiene la relación con el cliente, se encarga de cumplir las expectativas, reportar las actividades y negociar cualquier cambio en el servicio. Las tareas de seguimiento de la calidad y organización del servicio también las incluimos en este componente.
Se encarga de analizar las incidencias y sus causas, llevando a cabo las correcciones necesarias a los programas y/o a los datos para solucionarlas.
Nuestro mantenimiento puede ser de dos tipos:
Correctivo: Se modifican los programas sin alterar su funcionalidad
Preventivo: Se modifican los programas para eliminar o reducir los problemas que pueden presentarse a corto plazo sin alterar su funcionalidad.
Las aplicaciones evolucionan mediante cambios en sus funcionalidades. Se validan los requisitos, se realizan los cambios, se integran, se prueban y se documentan antes de su paso a producción. En este sentido, nuestras mejoras pueden ser de tres tipos:
Evolutivas: Mejoras para dar respuesta a las peticiones de los usuarios.
Adaptativas: Mejoras para dar respuesta a los cambios asociados a nuevos requisitos.
Perfectivas: Mejoras para perfeccionar el funcionamiento.